En una de nuestras charlas hablábamos con Guillen e Italo sobre las nuevas aves en Lima y la importancia de la flora relativamente recién introducida para su colonizacion de la ciudad. Hablamos de como las cotorras de Wrangler han aprovechado muy bien las vainas del Flamboyan o los frutos de las distintas palmas para afincarse en Lima. Hablamos también de las ardillas y que las veíamos frecuentemente cruzando las calles por los cables telefónicos.
Justo hoy aprovechando que es domingo y no hay trafico salí a cletear pero cambie de ruta dejando el tradicional paseo a la Herradura y tomando una mas urbana por Conquistadores y San Isidro. Es verano y me concentre en los jardines y arquitectura nueva o conservada.
El paseo me llevo al parque Javier Prado y me acerque al Jacaranda de Bore. No es un árbol frondoso pero si esta maduro y con buena forma, al llegar a su lado la vi.Una ardilla acomodada en la horqueta principal dedicada a comer esas castanhuelas que tienen de fruto los Jacarandas,la " rata " como les dice Guillen tenia asida con sus dos manos la semilla y con los dientes descascaraba su alimento.
Supongo que esas ardillas salieron hace algunos años de las jaulas del mercado central y terminaron escapando de las de sus compradores. Muchas habrán muerto hasta que llego esa generación que encontró maduros los arboles que hoy ya son comunes en Lima.
Es interesante darte cuenta que la capacidad de destrucción del hombre tiene también en contrapartida la posibilidad de creación de habitats para hacer de nuestras ciudades un mejor lugar para vivir.