Tuesday, July 04, 2006

Fútbol Mágico

Recuerdo mi poca disimulada alegría infantil, al verme ante mi primer espectáculo de magia, dentro de un magnífico disfraz del Pato Donald, en una colorida fiesta de Haloween. El mago era un larguirucho, de pelo claro y con una sonrisa pavona. Giorini –así se llamaba el ilusionista-, hizo un par de movidas rápidas con unas cartas, apareció y desapareció un par de palomas, sirvió una jarra entera de agua en un cono de papel y se despidió amablemente, agradeciendo los aplausos y chillidos que, creía, merecer. Lo único que quitó mi decepción ante tan pobre desempeño, fue la varita que nos regaló a cada uno de los invitados, que gracias a la imaginación de que te desborda de chibolo, para mi era absolutamente mágica y aparecía y desaparecía cosas como si de algo facilísimo y, sobre todo real , se tratara. No hubo mayor sorpresa, no hubo esa majestuosidad que se ve en la magia. A pesar de que ni sabía que era todo eso, sentí que algo le faltó al flaquito Giorini.

Frente a la Gran Muralla China, que me dejó lelo de pura imponente, fue que vi por primera vez a David Copperfield, el mago. Yo estaba de cara al televisor, obviamente, y el tipo, muy suelto de huesos, anunciaba que iba a atravesar el susodicho murallón. Se acondicionaron dos cubos muy grandes de una tela rosada, uno a cada lado de la construcción, y se les puso un reflector a cada uno, de modo que se proyectaba la sombra de lo que había adentro perfectamente. La música de suspenso comenzó, y el buen inglecito este, de morena cabellera y con una esposísima como la Claudia Schiffer, procedió a ingresar al cubo de tela. La sombra se veía claramente, se apoyó contra lo que sería la Gran Muralla. Se veía que la silueta empujaba el muro, como que forcejeaba con el. De pronto la sombra, empezaba a atravesar el muro. Parecía que estuviera haciendo mucho esfuerzo, cuando el director de cámara, pasó a la imagen del otro lado del muro, donde se veía a la silueta pasando hacia la otra caja de tela, como habiendo atravesado la Gran Muralla China. Copperfield, el mago, sale del cubo, con una sonrisa victoriosa, inclinándose ante las cámaras, con una vestimenta tan majestuosa como huachafa. El truco sorprendió gratamente a mis 14 años, pero me parecía demasiado impalpable, demasiado difícil de creer. Muchas cámaras y pocos testigos.

El sábado 30 de junio estuve pensando, desde que me levanté, en como me gustaría que Zinedine Zidane vuelva a su nivel. Desde que abrí el ojo recordé con una sonrisa y muchas imágenes de la Internet, sus molinetes, su quiebre, su forma de parar la pelota, sea con el pecho, el muslo, o la cabeza. Recordé sus pases, y su andar cansino, esa lentitud tan productiva y elegante. Recordé sus goles, de volea, de tiro libre, de cabeza. Muchas veces he recordado jugadas de fútbol, son imágenes famosas, podrían estar en un museo, la gente las conoce y piensa en ellas como momentos que marcaron la historia, sin embargo todas se pueden enmarcar en un marco tan general como impreciso, el de las grandes jugadas, es muy amplio, pero es un marco al fin y al cabo. Sin embargo lo que asombra es que las jugadas que hace “Zizou”, son distintas, como para no estar juntas a las de los demás. Tienen una marca tan definida que se distancia por mucho de las otras, estoy hablando de cada grande jugada que podamos recordar. Asi como se cataloga a muchos de obreros, a otros se les llama malabaristas, a otros locomotoras, Zinedine es un mago. Encaja perfectamente, es la elegancia en persona, podría jugar con un terno y el panorama seguiría siendo creíble. Sus movimientos tienen la precisión del mejor reloj suizo, y son tan apacibles y lentos como poco previsibles y endemoniadamente habilidosos.

¿Contradicción? No señores, magia, eso es lo que es Zinedine Yazid Zidane, un mago, y el mejor de todos. Verlo me ha sorprendido lo mismo que el pavísimo Giorini y el huachafoso David Copperfield, y me ha dado mucha mas satisfacción también. Aplaudan y pónganse de pie, que el espectáculo ha vuelto a comenzar.

3 comments:

alblond said...

Creo que el servicio técnico ya dijo que el asunto compete al ministerio de economia.
Con la victoria hoy de Italia sobre Alemania,es cada dia mas probable que veamos a todos los azules disputando la copa el fin de semana.
El mago no fue Girgini? .Heredaste buena pluma y también memoria,aprovechalas.

alblond said...

Efectivamente: me parece que Darío escribe muy bien. Tiene concha y sabe transmitir lo que quiere.
Yo aplaudo

Chino

alblond said...

Quise decir "Giorgini"