Saturday, December 09, 2006

Pequeña Reflexión en Do mayor

Hoy viví una de esas sensaciones en las que uno, creyéndose reflexivo, se detiene y piensa constantemente antes de declararse presa de la más fantasiosa de las borracheras. ¿Por qué familia tan dispar en ideas e impresiones, como somos los que llevamos el apellido Rubio, es, con creces, la que más goza de la reunión familiar, la de la terapia de fin de año –esa de contarle al sobrino lo que pasó en Abril y reírse con la anécdota del matrimonio de la prima-, la que mas disfruta de la familia en su estado más puro y sincero, aquel en el que piensas en pasarla bien con el enano al que le enseñaste a jugar fútbol y que hoy tiene más barba que tú, y ese en la que te embriagas sin pensar en la rubia de la mesa de la izquierda, sino en el semblante de felicidad de la hermosísima y maravillosa Mary?
Las navidades van perdiendo su esplendor conforme van pasando los años y se vuelven más importantes que tu viejo, tu hermana y tu tío, las caderas, las cuentas de ahorro y la etiqueta del whisky. Es por eso que ser parte de un clan que una vez al año desiste sobre las diferencias y se entrega a ser terca y ciegamente un Rubio es un motivo –¡y que motivo!- para sentirse orgulloso.

1 comment:

alblond said...

No sé quien escribió tan emotiva entrada,pero que no se olvide de la ensalada de papa ni de las aceitunitas de Camaná.