No hay forma de regresar al pasado solo guardarte entre nuestros recuerdos y buscar consuelo.Este anuncio del Laboratorio es uno enorme,hoy fui para agradecer a la gente su muestra de cariño,y recibí,gracias al Oso,abrazos fuertes y lágrimas sinceras,todos lo querían.
Me llaman primos,amigos de afuera,de todas partes,esos que le dicen "el Osito", otros solo Jorge Miguel ,pero todos quieren compartir con nosotros esta pena. Ya no sigo.
4 comments:
Muchísimas gracias por habernos hecho disfrutar de tu compañía.
Tus amigos de madrid te extrañan, te quieren y se disculpan por no haberte ofrecido todo el cariño y el tiempo que tu nos dedicaste.
Choco. Amigo.
Seguro que alguna vez le contaré a mis futuros amigos, hijos, nietos que conocí a una persona por la que merece la pena vivir. A los que lo vivimos no hará falta, lo extrañaremos, viviremos con él y sonreiremos por él.
Choco, Jorge, muchas gracias por haber vivido entre nosotros.
Ojalá que, ya no más yo, pero, mi hija, donde quiera que este en estos momentos, tenga el placer de conocer a una persona como tu. Si alguna vez trae a alguien a casa, en su mirada sabré que se encuentra tu corazón en su alma.
GRACIAS
Un beso AMIGO.
Quisiera expresar mis profundas condolencias a la familia de Choco, como le decíamos en la universidad. Su temprana partida me hace recordar, la maravillosa persona que era, pues solo las buenas personas, se van tan pronto. Choco siempre tenia una sonrisa, una broma, ganas de ayudar y claro, de jugar futbol. No solo fue una gran companhero, sino un gran medico con sus pacientes. Ahora te has reencontrado con tu mami...
Te voy a recordar siempre inquieto y travieso y rezo para que tu familia alcance la paz y resignación de saber que ya no estás físicamente entre nosotros...
Maria Elena
A veces Dios se cansa de recibir a tanto mal hombre y se le da por arrebatarnos a un gran muchacho. El mejor homenaje no alcanzaría para el profundo vacío que siento sin un gran primo y mejor amigo.
Desde Madrid, desde su Hospital Ntra. Sra. de América donde pasó sus últimas horas un gran deseo de que allí donde esté siga su alegria y buen humor porque aquí se queda un gran vacio. Sus niños le buscaran cuando venga malitos para que les ponga una pegatina en su brazo después de haberle visto el oido o su gargante enrojecida y se irá todo contento con ese gran regalo que le ofreció su médico: su alegría y entusiamo... Gracias por haberte conocido también aquí, en España
Post a Comment